Háganse miembros de "¡La Palabra Liberada!"



Amigos visitantes,

 

Les agradecemos calurosamente su conexión a nuestra página.

Esperamos sinceramente que su descubierta no les decepcionará y que encontrarán las informaciones que necesiten.

Quizás nos dejen un comentario en nuestro blog (¡Libere su palabra!")

Quizás lo comenten en sus alrededores, para que otras personas lleguen a enterarse de nuestra acción.

Quizás también sea un amigo suyo, o un íntimo personal de una de las víctimas que dejó un testimonio en este sitio, un amigo o íntimo de uno de los fundadores de La Palabra Liberada

Quizás cojan sus teléfonos, manden un texto o un mail para hacerle un halago en cuanto a su valor y al combate que inició.

Por todo esto, él y los miembros fundadores de la asociación estarán todos agradecidos.

Pero, y por favor acepten perdonar de antemano nuestra voluntad de franqueza, no es suficiente...

Crear y ahora gestionar una asociación como  La Palabra Liberada  no es fácil

Primero, esto pide una dosis grande de valor, de voluntad pero también de inconciencia para atreverse a exponerse a los ojos de la gente.

Exponer también a los suyos: padres, hermanos, esposas e hijos.

Después, eso requiere mucho tiempo y energía.

Hay que solicitar los medios de información para que hagan caso a la asociación, y a continuación contestar a sus solicitaciones propias, contactar con las autoridades judiciales, eclesiásticas, y, sin parar, buscar testimonios nuevos, links nuevos hacia fuentes de documentación, escribir artículos, compartir informaciones, "alimentar" la página, mandar correos, organizar las pruebas, reunirse, hablarse por teléfono, intercambiar informaciones...

Y a pesar de todo, mantener su  actividad "normal", tanto profesional como personal.

Nunca perderse, mantener su cabo, comunicar lo suficiente, no perder el ánimo, no bajar los brazos, no pensar en solamente "Eso"...

Si: se necesitan mucho tiempo y energía, y mucho más de lo que uno pensaba tener antes.

No se equivoquen: no vean aquí ninguna queja, ninguna autocompasión, a pesar de que a veces algunos testimonios de antiguos scouts pueden conmover seriamente que uno les hayan conocido personalmente o no pero que han visto un parte más o menos grande de su vida, destrozada por unos gestos inapropiados de un sacerdote abad...

Algunas personas han escondido sus recuerdos dolorosos tan profundamente que su desamparo se vuelve inmenso cuando viene el tiempo de la resurgencia, de "la revelación".

Entonces pasamos momentos raros.

Y algunas crisis y tensiones también.

Porque una asociación vive, tal como un cuerpo.

Es un puzle de personalidades, todas diferentes pero unidas alrededor de un eje común y animadas por una voluntad salvaje que la asociación encauza y focaliza...

Animadas por el mismo sentimiento, profundamente arraigado, que su acción es justa y, noble, como nos atrevemos a decirlo.

Porque los animadores de La Palabra Liberada saben que su acción, no les servirá para obtener justicia o reparación, sino para que cada uno se libere de su carga moral.

No... Se han comprometido en este combate difícil por la generación de sus hijos y las siguientes.

Para que los actos del pasado se reconozcan, por cierto, pero sobre todo para que no vuelvan a ocurrir.

Para que se paren, que sus autores, sean quienes sean, tengan un castigo a la altura de sus actos.

Que no se vaya a olvidar la jerarquía de esos servidores de Dios así como todos los que han podido "de pensamiento, palabra, obra y omisión" contribuir a su protección, o a evitarles la decadencia que merecen.

Lo todo sin nunca ser animados por una voluntad de venganza, ni odio ninguno.

¿Por qué explicarles todo eso, me dirán ustedes?

Simplemente para explicarles que necesitamos su soporte, cualquiera que sea su forma, pero todavía más, necesitamos que se unen con nosotros haciéndose miembro de La Palabra Liberada.

Porque cada miembro nuevo es para nosotros un sostén suplementario que nos impide fallar.

Una voluntad que se añade a las nuestras, les fortaleza, les extiende, si... les da una autonomía suplementar.

Porque convencerles  de la pertinencia de nuestra acción nos tranquiliza.

Cada miembro nuevo nos confirma en nuestra elección inicial, la de querer ayudar liberando la Palabra, pero también de ser una caja de resonancia, un amplificador de estas voces que se hicieron tan tímidas y discretas a lo largo de los años. Unas voces de niños....

Cada miembro nuevo es una mano que se extiende hacia las víctimas que aún no se atreven a declararse.

Entonces, ¡UNENSE CON NOSOTROS!

Es difícil hablar así sin temer pasar "un vendedor de alfombras", pero tenemos que ser directos...

Volver miembro solamente les costara 10 euros.

Pero más allá de este importe, es con USTEDES que CONTAMOS.

Cuanto más seremos, más grande será nuestra influencia.

Nos tomaran más en serio.

Más se escuchara nuestra voz.

Ya hemos conseguido la atención de 10 medios de información nacional.

Imaginen lo que podemos esperar hoy que somos más de 150 reunidos alrededor de las mismas ganas, et todavía más numerosos mañana, cuando se hayan unido con nosotros….

Solamente rogamos piensen en todo eso leyendo las páginas de este sitio.

 

SI: LES NECESITAMOS.

CONTAMOS CON USTEDES...

 

Todos los medios para sostenernos se les presentan en la pestaña "Hacerse Miembro".